Modo de Empleo

Este blog no se lee de arriba a abajo,
No estás leyendo versos, sino cartas,
Stewart o Caronte, quien reparta
que ponga la etiqueta a su trabajo.

Así, primero clica en "etiquetas"
y tendrás las epístolas juntitas.
¿leer de carrerilla? ¡quita, quita!
un lío, un error craso, una puñeta.

Ya ves, este es un blog con instucciones
de uso, síguelas, no es tan complejo,
tampoco hay que agitar antes de usar.

El tema es divertirse, ¡qué cojones!
si pasas y al salir estás perplejo,
ya sabes, tu deber es opinar.

miércoles, 20 de junio de 2012

Por no ser una sombra

Por no ser una sombra en el espejo
tomé prestado un rol que no era mío.
Ahora este siniestro escalofrío
es dueño del dolor de mi pellejo.

Por no ser solo la caricatura
del hombre que seré cuando sea un hombre
para elevar el eco de mi nombre
habito en un rincón de la impostura.

Y no hay mayor tristeza amigo mío
que ser un monigote, un espejismo
un Don Nadie aferrándose a su trono.

Y ahora, sumergido en este hastío
entiendo que a las puertas del abismo
me asomo cada vez que me traiciono.

Si no quieres ser sombra

Si tú eres una sombra en el espejo
yo soy menos que nada bajo cero,
Yo imito y me disfrazo, aunque exonero,
al hombre que no fui cuando era viejo.

Si no quieres ser sombra, te aconsejo
el no escuchar jamás al consejero,
mas si eres ya una somba, solo quiero,
Ser sombra de tu sombra en un reflejo.

Y si sientes que todo te ensombrece
que vives encerrado en martes trece,
enfréntate a los perros del pasado.

Tú tienes el poder, tienes la llave,
tan solo el escritor valiente sabe
matar al personaje que ha creado.

No sé mentir

El caso es que el disfraz me va de lujo,
el caso es que me embosco cual espía
y en esta inusual psicopatía
soy más caricatura que dibujo.

Lanzar la piedra y esconder la mano,
es otro de los trucos que domino,
y siempre en los recodos del camino
agrando charcos para hacer pantanos.

Si sufro un poco digo que me muero,
no sé mentir salvo cuando exagero.
No sé si soy quien soy, o soy quien dice.

Mi yo y mi ego en esta guerra eterna
alimentan mi duda sempiterna...
escribir ¿crea o cura cicatrices?




miércoles, 13 de junio de 2012

Rey

Si mi alma, que es cruel, no me traiciona,
Y el mundo del que huyo a la carrera
No sabe que me escondo en mi trinchera
Tal vez disfrutaré de mi corona

De rey de mi fortuna peleona,
Monarca de la suerte traicionera,
De déspota sin patria ni bandera
De dueño de un ayer que no perdona.

Si fui solo un esclavo de mi vida,
Hoy mismo me rebelo ante mi espejo
Rompiendo el muro de los calabozos

Y cojo cada rienda y cada brida,
Que pronto olvidaré lo que me dejo,
Atrás solo me quedan los sollozos.

Sigues siendo el rey

Tal vez el cruel destino se amotine
y lastre al fin tu vuelo hacia otra vida,
tal vez olvides lo que no se olvida
y un vil recuerdo oscuro te asesine.

Es posible que acabes desterrado,
o más aún, montando en guillotina,
y derramando alcohol y nicotina
mordido por los perros del pasado.

Quizás tu reino sea de otro mundo,
no eres ni el primero ni el segundo
que sufre con las tablas de esta ley.

Quizás hayas perdido la batalla,
pero si no has perdido las agallas,
no temas porque sigues siendo el rey.

Mi trono

Bendito José Alfredo, compañero,
tal cual dijera ya el gran Sabina,
Pues sigo siendo el rey de la oficina
por más que no me apoyen plebe y clero

da igual si con dinero o sin dinero,
si intenta derrocarme mi zarina,
o vendo mi reinado en la cantina,
a golpe de rimar, lo recupero.

Pues claro, digo yo, como tú dices,
mi reino, mi lugar, no es de este mundo,
al que nada le debo ni perdono.

Mi reino es un país de cicatrices,
de versos sobre el daño más profundo,
ahí, junto a un poema, está mi trono.

Tu reino

La ley de tu palabra busca enmienda,
que la mejore, sí,  que la corrija.
El rey es rey elija lo que elija
si elije un buen ministro en la contienda.

Por eso estoy aquí, pese al lumbago,
y pese a los achaques de la edad,
estoy cansado, pero en realidad
nací para escribir y es lo que hago.

Volvamos puntuales a la cita,
tu reino no está aquí, esta en otro lado,
y en esto quiero ser tu acompañante.

Tu reino es la palabra bien escrita,
tu reino es una tecla en un teclado,
tu reino es una rima consonante.