Modo de Empleo

Este blog no se lee de arriba a abajo,
No estás leyendo versos, sino cartas,
Stewart o Caronte, quien reparta
que ponga la etiqueta a su trabajo.

Así, primero clica en "etiquetas"
y tendrás las epístolas juntitas.
¿leer de carrerilla? ¡quita, quita!
un lío, un error craso, una puñeta.

Ya ves, este es un blog con instucciones
de uso, síguelas, no es tan complejo,
tampoco hay que agitar antes de usar.

El tema es divertirse, ¡qué cojones!
si pasas y al salir estás perplejo,
ya sabes, tu deber es opinar.

miércoles, 5 de enero de 2011

Matemática elemental

Sumando unes dedos de la mano,
¿la resta? es lo contrario, eso es sencillo,
divide, multiplica, nudo, anillo,
ya creo recordar, era... ¡¿Abeliano?!

Los pares, los impares, los enteros,
cuadrados del cateto, hipotenusa,
las rectas, las agudas, las obtusas,
absurdos de infinitos y de ceros.

Los primos uno, dos, tres, cinco, siete.
El límite de equis al cuadrado,
si equis tiende a cero, o a infinito.

Y ya el coseno me tiene en un brete,
y cuando la secante me ha matado,
va Pi y se lanza a hacer su numerito.

Quince versos menos uno

Me integro en tu soneto, derivando,
le sumo quince versos menos uno,
si busco la raíz, es oportuno,
tratar de equilibrar cada sumando.

Las mates que me daba Don Fernando
en mi colegio clásico y frailuno,
jamás incorporaban verso alguno,
tal vez por eso las he ido olvidando.

Hubiera sido más entretenido
oírle recitar una canción
de números contra el aburrimiento.

O al menos batallar contra el olvido
metiendo en porcentajes la lección:
"Proyecto de color son tres por ciento".

El tema que a esta hora nos ocupa.

Al cabo de la historia hemos llegado
hablando ¿cómo no? de porcentajes,
Estadística: mentira con ropajes
un homeless de monarca disfrazado.

Los números que excitan mi dictado,
Son los irracionales, los periódicos,
la cifras de mis sueños más melódicos,
El Phi de mis anhelos más dorados.

El tic-tac del reloj acompasado
le va restando tiempo a mi pasado,
y mide mis parámetros con lupa.

La proporción del alma es matemática
ahí está la verdad más enigmática,
del tema que a esta hora nos ocupa.

Cifras

Pues vendo mi alma al peso y al contado,
son unos veintiún gramos, peso neto,
sin cuerpo y con volumen inconcreto,
Hay cifras que no puedo dar de lado,

son tres las damas que a mí me han amado,
doscientos dos huesos por esqueleto,
catorce son los versos de un soneto,
y siete mis pecados consumados.

Ya llevo veintitrés años de vivo,
diez son los dedos que uso cuando escribo,
y dos los hombres de este epistolario

Mas entre tanta cifra sin sentido
yo soy de los que siempre han preferido
el número que sea imaginario.

No puedo imaginar cifra más bella

No puedo imaginar cifra más bella
ni número más mágico y perfecto,
ni dígito más cool y más selecto,
que el cómputo de puntas una estrella.

Ni primos, ni cuadrados, ni raíces,
ni el modo de cuadrar circunferencias,
ni el arduo aprendizaje de las ciencias
ni el apotema, ni las bisectrices.

Ni Pi, ni E, ni Phi, ni Ce, ni Beta,
Ni las fuerzas constantes del planeta,
poseen la verdad reveladora .

Las cuentas que revelan la belleza
del mundo, me torturan la cabeza.
Lo intentaré con la calculadora.