Modo de Empleo

Este blog no se lee de arriba a abajo,
No estás leyendo versos, sino cartas,
Stewart o Caronte, quien reparta
que ponga la etiqueta a su trabajo.

Así, primero clica en "etiquetas"
y tendrás las epístolas juntitas.
¿leer de carrerilla? ¡quita, quita!
un lío, un error craso, una puñeta.

Ya ves, este es un blog con instucciones
de uso, síguelas, no es tan complejo,
tampoco hay que agitar antes de usar.

El tema es divertirse, ¡qué cojones!
si pasas y al salir estás perplejo,
ya sabes, tu deber es opinar.

jueves, 10 de febrero de 2011

No sería yo

Sin este viento de pieles calladas,
sin estos besos con gusto a cianuro,
sin estas manchas de sangre en el muro,
sin esta agenda de puertas cerradas,

sin este mapa de las puñaladas,
sin estos versos de un viejo conjuro,
sin estas ganas de ser más oscuro,
sin estas luces de neón apagadas,

sin este hueco en un cine vacío,
sin estas noches de olvido y absenta,
sin este gris corazón dando voces,

sin estas páginas muertas de frío,
sin este absurdo cartel de "Alma en venta",
yo no sería el bufón que conoces.

El ser que has sido

Quizás el viento en las calladas pieles,
o el beso con olor a almendra amarga,
las pruebas del delito, sin adarga,
o la cerrada puerta en tus papeles.

O el mapa del camino de la daga,
quizá unas lineas mágicas y sacras,
las ganas de observar la oscura lacra
del tiempo y el neón que se te apaga.

O el espacio en el patio de butacas,
o el futuro cargado de resacas,
o un corazón sacándose alfileres

Tal vez unas palabras ateridas,
o un alma, por supuesto, mal vendida,
te hacen ser el ser que has sido y eres.

Lo que soy es lo que tengo

Seguro, lo que soy es lo que tengo,
mi trágico inventario de derrotas,
en contra del mayor de los idiotas,
el hombre con el traje gris marengo.

No sé adónde voy ni de dónde vengo,
la lluvia que me empapa con sus gotas
el barro entre las suelas de mis botas,
me roba mi pasado y mi abolengo.

Quizás si me desvisto de lo nimio,
y vuelvo a mis orígenes, al simio,
descubra lo que yo soy realmente

No obstante, se me agarran a la piel,
los fríos de esta habitación de hotel
en donde yo me oculto de la gente.

Serás eterno y grande


Si intentas alcanzar mayores cotas
y al fin tu intento resulta fallido,
no dejes vislumbrar que te has rendido,
por ese hueco pasa la derrota.

Así mientras tus frías manos  frotas
pensando cómo te alcanzó el olvido,
verás que tu cadáver te ha vencido
y al fin la muerte te quitó las botas.

Entonces, en la muerte, en ese instante
serás tan sólo aquello que poseas,
procura no esperarla de vacío.

Ha de llegar el día, pero antes
debes creer en ti, y cuando creas,
serás eterno y grande, amigo mío.