Me integro en tu soneto, derivando,
le sumo quince versos menos uno,
si busco la raíz, es oportuno,
tratar de equilibrar cada sumando.
Las mates que me daba Don Fernando
en mi colegio clásico y frailuno,
jamás incorporaban verso alguno,
tal vez por eso las he ido olvidando.
Hubiera sido más entretenido
oírle recitar una canción
de números contra el aburrimiento.
O al menos batallar contra el olvido
metiendo en porcentajes la lección:
"Proyecto de color son tres por ciento".
Modo de Empleo
Este blog no se lee de arriba a abajo,
No estás leyendo versos, sino cartas,
Stewart o Caronte, quien reparta
que ponga la etiqueta a su trabajo.
Así, primero clica en "etiquetas"
y tendrás las epístolas juntitas.
¿leer de carrerilla? ¡quita, quita!
un lío, un error craso, una puñeta.
Ya ves, este es un blog con instucciones
de uso, síguelas, no es tan complejo,
tampoco hay que agitar antes de usar.
El tema es divertirse, ¡qué cojones!
si pasas y al salir estás perplejo,
ya sabes, tu deber es opinar.
No estás leyendo versos, sino cartas,
Stewart o Caronte, quien reparta
que ponga la etiqueta a su trabajo.
Así, primero clica en "etiquetas"
y tendrás las epístolas juntitas.
¿leer de carrerilla? ¡quita, quita!
un lío, un error craso, una puñeta.
Ya ves, este es un blog con instucciones
de uso, síguelas, no es tan complejo,
tampoco hay que agitar antes de usar.
El tema es divertirse, ¡qué cojones!
si pasas y al salir estás perplejo,
ya sabes, tu deber es opinar.
miércoles, 5 de enero de 2011
El tema que a esta hora nos ocupa.
Al cabo de la historia hemos llegado
hablando ¿cómo no? de porcentajes,
Estadística: mentira con ropajes
un homeless de monarca disfrazado.
Los números que excitan mi dictado,
Son los irracionales, los periódicos,
la cifras de mis sueños más melódicos,
El Phi de mis anhelos más dorados.
El tic-tac del reloj acompasado
le va restando tiempo a mi pasado,
y mide mis parámetros con lupa.
La proporción del alma es matemática
ahí está la verdad más enigmática,
del tema que a esta hora nos ocupa.
hablando ¿cómo no? de porcentajes,
Estadística: mentira con ropajes
un homeless de monarca disfrazado.
Los números que excitan mi dictado,
Son los irracionales, los periódicos,
la cifras de mis sueños más melódicos,
El Phi de mis anhelos más dorados.
El tic-tac del reloj acompasado
le va restando tiempo a mi pasado,
y mide mis parámetros con lupa.
La proporción del alma es matemática
ahí está la verdad más enigmática,
del tema que a esta hora nos ocupa.
Cifras
Pues vendo mi alma al peso y al contado,
son unos veintiún gramos, peso neto,
sin cuerpo y con volumen inconcreto,
Hay cifras que no puedo dar de lado,
son tres las damas que a mí me han amado,
doscientos dos huesos por esqueleto,
catorce son los versos de un soneto,
y siete mis pecados consumados.
Ya llevo veintitrés años de vivo,
diez son los dedos que uso cuando escribo,
y dos los hombres de este epistolario
Mas entre tanta cifra sin sentido
yo soy de los que siempre han preferido
el número que sea imaginario.
son unos veintiún gramos, peso neto,
sin cuerpo y con volumen inconcreto,
Hay cifras que no puedo dar de lado,
son tres las damas que a mí me han amado,
doscientos dos huesos por esqueleto,
catorce son los versos de un soneto,
y siete mis pecados consumados.
Ya llevo veintitrés años de vivo,
diez son los dedos que uso cuando escribo,
y dos los hombres de este epistolario
Mas entre tanta cifra sin sentido
yo soy de los que siempre han preferido
el número que sea imaginario.
No puedo imaginar cifra más bella
No puedo imaginar cifra más bella
ni número más mágico y perfecto,
ni dígito más cool y más selecto,
que el cómputo de puntas una estrella.
Ni primos, ni cuadrados, ni raíces,
ni el modo de cuadrar circunferencias,
ni el arduo aprendizaje de las ciencias
ni el apotema, ni las bisectrices.
Ni Pi, ni E, ni Phi, ni Ce, ni Beta,
Ni las fuerzas constantes del planeta,
poseen la verdad reveladora .
Las cuentas que revelan la belleza
del mundo, me torturan la cabeza.
Lo intentaré con la calculadora.
martes, 4 de enero de 2011
Las vacaciones de Euterpe
Si el viento no se aprende mis canciones
o las nubes ensucian mi obra prima,
olvido que es mi mano la que rima
y pruebo a encarcelar las emociones.
Intento hacer con versos, corazones,
pero al querer sacármelos de encima
me quedo a solas sobre la tarima,
Euterpe se ha cogido vacaciones.
Las musas que poblaban mis veranos
esquivan los inviernos de mi pecho
marchándose y rompiendo mis esquemas.
Y herido, sin un verso entre las manos,
me fundo en lo más duro de mi lecho
soñando con que vuelvan los poemas.
o las nubes ensucian mi obra prima,
olvido que es mi mano la que rima
y pruebo a encarcelar las emociones.
Intento hacer con versos, corazones,
pero al querer sacármelos de encima
me quedo a solas sobre la tarima,
Euterpe se ha cogido vacaciones.
Las musas que poblaban mis veranos
esquivan los inviernos de mi pecho
marchándose y rompiendo mis esquemas.
Y herido, sin un verso entre las manos,
me fundo en lo más duro de mi lecho
soñando con que vuelvan los poemas.
La musa se fue de vacaciones
Diciendo, como dices, que la musa,
se fue de vacaciones, que está ausente,
pareces un pianista que valiente
se enfrenta a un batallón de semifusas.
No es posible, Caronte, que consigas
hacer creer a nadie tu sequía,
¿cómo va a ser? si viertes poesía.
Delata cómo dices lo que digas.
En fin, amigo, ya lo dijo el sabio,
para rimar, olvida el astrolabio,
tú déjate guiar, se habrá resuelto.
Si como dices, la musa se ha ido,
envia tus temores al olvido,
y así cuando lo olvides habrá vuelto.
Que me pillen trabajando
Si mis musas me niegan toda ayuda
y tengo que escribir mi verso solo
lo fácil es jumarse de vitriolo
y echar las culpas a una línea viuda.
Lo duro es empeñarse en la desnuda
pasión de componer como un pipiolo
sin musas, versos fríos como el polo,
palabras que no zanjan ni una duda.
mas dándole salida a tanto ripio
evito que me atrapen las pelusas
de la pereza pérfida y obscena.
Rimar vuelve a ser sólo el principio,
Así cuando regresen esas musas
podrán hallarme puesto a la faena
y tengo que escribir mi verso solo
lo fácil es jumarse de vitriolo
y echar las culpas a una línea viuda.
Lo duro es empeñarse en la desnuda
pasión de componer como un pipiolo
sin musas, versos fríos como el polo,
palabras que no zanjan ni una duda.
mas dándole salida a tanto ripio
evito que me atrapen las pelusas
de la pereza pérfida y obscena.
Rimar vuelve a ser sólo el principio,
Así cuando regresen esas musas
podrán hallarme puesto a la faena
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